Este dibujo de un gato con un gran lazo alrededor del cuello es ideal para jugar con colores suaves y texturas. Puedes comenzar coloreando el lazo con tonos brillantes como rojo o azul, resaltando el detalle y añadiendo sombra en los pliegues para darle más profundidad. El gatito puede tener colores tradicionales como el gris o el beige, o incluso puedes experimentar con tonos más creativos como un gatito naranja o con manchas de colores.
